Video #1 - Aprender a ser padrinos para los comprometidos.

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Introducción
El Video y material de consulta adicional.

¿Qué son los “padrinos” y qué hacen? 
¿Cómo saben si pueden hacer esto?
La estructura del programa

Prepararse… antes de reunirse con los prometidos
Aprender a utilizar los puntos fuertes de cada persona al planear sus sesiones con los prometidos
Decidir dónde reunirse
Minimizar las distracciones
Descansos y botanas
La oración
Lidiar con las preguntas
Programar las sesiones

La primera sesión
Las cuatro reglas
La introducción de la vela y la oración
Diálogo / discusión con los prometidos
Lidiar con retos imprevistos
Recursos / fuentes de información
Una sesión típica con los prometidos

Seguimiento

La conclusión del primer video
 


Introducción

 

[Capacitador: Si ustedes están aquí hoy porque piensan que tienen el “matrimonio perfecto”, yo les aliento a buscar otro ministerio. Necesitan ser una pareja normal, con problemas, para poder ayudar a aquéllos que apenas están iniciando su camino al matrimonio cristiano. Mientras que estos libros (En las buenas y para siempre) proporcionan información excelente, son sus propias experiencias durante los momentos buenos y también los terribles de su matrimonio que ayudarán a los prometidos a sobrevivir y crecer como casados. Las personas que se casan hoy en día tienen el temor de no tener éxito en su matrimonio. No les ayuda en nada conocer a la “pareja perfecta”. Ellos necesitan saber que las parejas normales, con problemas… como ellos… pueden sobrevivir a los retos del matrimonio.

 

Narrador: Bienvenidos al ministerio de la preparación matrimonial.

 

·        La tarea de la Iglesia consiste en enseñar a la gente a vivir de acuerdo al evangelio de Jesús.

·        Muchas veces Jesús dijo: “Amen a Dios y ámense unos a otros”.

·        Las Iglesias están aprendiendo a mirar al matrimonio como una escuela fundamental de la vida cristiana.

·        El ayudar a las parejas a establecer matrimonios saludables y amorosos es la mejor manera de asegurar que sus hijos crezcan con buenos valores cristianos. Al llegar a edad adulta, es más probable que elijan amar a Dios y respetar a otras personas, porque aprendieron esta conducta de sus padres.

·        La manera más eficaz de establecer un matrimonio saludable es al alentarles a aprender de otros matrimonios que están dispuestos a funcionar como “padrinos” o “mentores” de los que se preparan para el matrimonio.

·        Este vídeo les mostrará cómo hacer esto.

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El video y material de consulta adicional.

 

Este vídeo forma parte de un juego de dos vídeos.

 

·        Este primer vídeo les enseña a los matrimonios cómo funcionar como padrinos de los prometidos… por medio de usar los libros En las buenas y para siempre.

·        El segundo vídeo muestra a los líderes de la Iglesia cómo establecer y mantener este tipo de programa de preparación matrimonial.

·        NOTA: Estos vídeos NO son para el uso de las personas que se están preparando para el matrimonio.

Junto con los vídeos, el sitio web: www.marriagepreparation.com proporciona materiales adicionales. Ustedes pueden copiar e imprimir todas las copias que deseen. Después de entrar al sitio web, oprima “Materiales gratuitos” y verán:

Material de consulta para utilizar con el libro En las buenas y para siempre.

 

Opriman > Material de consulta para Padrinos / mentores y verán:

·         Una explicación de los Conceptos claves de En las buenas y para siempre.

·         Para su uso con el Vídeo / DVD de capacitación: "Preguntas de discusión" para las parejas.

·         ¿Qué significa ser Padrinos / mentores?

·         El Valor de ser padrinos / mentores.

·         La importancia de las Tareas, ¡y cómo asegurarse de que se hagan!

El enlace de los “Conceptos claves” les proporciona información adicional sobre el texto de En las buenas y para siempre y explica cómo enfocarse en los temas y asuntos más importantes.

 

Las “Preguntas de discusión” serán útiles para la reflexión durante las sesiones de capacitación.

 

El texto de este vídeo también está disponible en el sitio web (¡para que ustedes no tengan que escribir notas!).

 

Hay varias maneras en que se pueden utilizar este vídeo y los materiales en el sitio web:  

 

 

El vídeo está disponible en dos formatos: VHS y DVD. El formato DVD incluye un menú que ayuda a encontrar rápidamente temas específicos.

 

Los padrinos y también los prometidos usan el libro En las buenas y para siempre, el cual es bastante claro y fácil de entender. Por lo tanto, en lugar de cubrir todos los capítulos del libro, solamente vamos a tratar los puntos claves. Recuerden: hay información adicional en los “Conceptos claves” que se puede copiar o imprimir del sitio web.


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¿Qué son los “padrinos” y qué hacen?

 

·        Si ustedes nunca antes han sido “padrinos” (o “mentores”), prepárense para una experiencia que va a enriquecer su matrimonio. ¡La mayoría de los padrinos aseguran beneficiarse más ellos del proceso de “apadrinar” que las parejas que se están preparando para el matrimonio cristiano!

·        En su papel de “padrinos”, ustedes ayudarán a una pareja a prepararse para el matrimonio al invitarles a su casa a una serie de cinco o seis reuniones semanales. Durante estas reuniones, les “prepararán” para lograr una comprensión realista del matrimonio cristiano y de las habilidades que necesitarán para seguir trabajando y esforzándose en su matrimonio, que es un proyecto sumamente importante.

·        Logran esto, no a través de sermones, ni tampoco por medio de afirmar que su propio matrimonio es el modelo a seguir. Deben invitar a la pareja a entrar a un proceso de reflexión y plática, a través del cual tanto ustedes como ellos lograrán una mejor comprensión de cómo vivir y amar como parejas comprometidas al matrimonio cristiano. El compartir sus experiencias “buenas” y “malas” del matrimonio cristiano será un factor clave en lograr que los prometidos se sientan “seguros” y alentados durante estas reuniones.

·        Es importante comprender que NO es parte de su función el determinar si los prometidos deben o no casarse por la Iglesia. Su pastor no les referirá una pareja hasta después de determinar que tienen libertad para casarse por la Iglesia. Esto no significa que sea una pareja perfecta ni que no tenga ningún problema, pero si quiere decir que el pastor ha determinado que tiene el derecho a comenzar en su camino al matrimonio cristiano. A fin de cuentas, su éxito matrimonial dependerá de ellos mismos y de la gracia de Dios. Sin embargo, sus esfuerzos para ayudarles a formular unas ideas realistas sobre el matrimonio y las habilidades que necesitarán para relacionarse el uno con el otro pueden ser otro factor importante y significativo en su futuro juntos.

·        Antes de iniciar sus reuniones con los prometidos, generalmente el pastor cubrirá algunos capítulos de En las buenas y para siempre con la pareja.

·        Es su responsabilidad formular, con la ayuda de los prometidos, un plan para tratar el resto de los capítulos de En las buenas y para siempre. Después de cubrir el contenido de En las buenas y para siempre (generalmente en 5 ó 6 sesiones), enviarán a la pareja de vuelta con el pastor para el papeleo final y la planificación de la boda.

·        Sin embargo, no ha concluido su responsabilidad como padrinos. Seguramente estarán invitados a la boda y querrán estar allí para compartir con ellos ese día tan especial. También deben planear realizar un “seguimiento” con la pareja durante su primer año de matrimonio. Hay preguntas en el libro En las buenas y para siempre que la pareja debe contestar después de tres meses de matrimonio y también después de seis meses. Deben reunirse con ellos cuando menos dos veces durante ese primer año de matrimonio e invitarles a compartir sus respuestas a estas preguntas. Si se han mudado a otro lugar, pueden utilizar el correo electrónico o el teléfono o cartas para realizar este seguimiento. Muchos padrinos desarrollan amistades duraderas con las parejas a quienes han apadrinado.

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¿Cómo saben si pueden hacer esto?

 

·        Los padrinos deben ser matrimonios “comunes y corrientes” de su iglesia. Tal vez sea necesario explicar “comunes y corrientes”. Lo que queremos decir con esas palabras es que los padrinos generalmente NO son miembros del personal de la iglesia NI tampoco han asistido a ninguna capacitación académica para ser consejeros matrimoniales. Los padrinos están atareados con la crianza y educación de sus hijos y ocupados con trabajos y carreras que los alejan de la iglesia la mayor parte de la semana. El motivo de elegirlos NO es su capacitación especial sino su matrimonio cristiano exitoso.

·        ¿Qué significa eso? Tienen un matrimonio cristiano exitoso si siguen aprendiendo a sobrevivir los momentos buenos y malos que ocurren en todo matrimonio. Los padrinos no tienen un "matrimonio perfecto” ni tampoco siempre les parece fácil su vida matrimonial. Son “exitosos” porque están comprometidos a seguir esforzándose en el proyecto de su matrimonio y creen que su fe forma parte del secreto de su éxito.

·        Las siguientes son algunas de las preocupaciones o dudas que pueden tener los posibles futuros padrinos:

1.      Algunos matrimonios sienten que tienen muy poco que ofrecerles a las parejas que se están preparando para el matrimonio.

2.      Algunos piensan que les faltan las habilidades necesarias para trabajar con los prometidos.

3.      Algunos matrimonios temen que su propio matrimonio no sea lo suficientemente fuerte y estable.

Sigan con nosotros y se darán cuenta de lo fácil que puede ser resolver estas dudas.

 

 [[TESTIMONIO de un MATRIMONIO… ¡comparte su experiencia de aprender por la vía difícil!]]
 
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La estructura del programa
·
        Tal como se pueden imaginar, todas las parejas que se preparan para el matrimonio son muy distintas unas a otras.

1.      Un número cada vez mayor de parejas son de dos fes diferentes.

2.      Uno o ambos han estado casados o tal vez tengan hijos aun si no hayan estado casados antes. 

3.      Una pareja puede estar “viviendo en unión libreo ya casados por el derecho civil.

4.      Hay parejas que nunca se han casado y quizá aún sean vírgenes.

·        Hay tantas posibilidades que la mejor manera de proporcionar un programa de preparación matrimonial de alta calidad, que se pueda adaptar a la situación particular y las necesidades específicas de cada pareja es utilizar padrinos (o mentores) para trabajar con las parejas de manera individual.

·        En las buenas y para siempre proporciona un texto de estudio y cada capítulo concluye con una amplia serie de preguntas que se tienen que contestar al escribir directamente en el libro.

·        Se ha comprobado que cuando cada persona se toma el tiempo de escribir sus respuestas individuales a las preguntas, en privado, antes de hablar acerca de sus respuestas con su pareja, es más fácil para la pareja identificar las diferencias que serán importantes discutir más a fondo cuando compartan lo que han escrito. Las instrucciones para este proceso de escribir y compartir aparecen en la página número 7 de En las buenas y para siempre.

·        En la página número 7, también verán un orden recomendado para cubrir todos los capítulos durante las reuniones en su hogar. Este orden funciona bien para la mayoría de las parejas, pero se puede cambiar fácilmente para satisfacer mejor las necesidades de la pareja de prometidos. Si alguna pareja quiere pasar más tiempo tratando un tema específico, eso está perfectamente bien. La intención y el propósito del libro es utilizarlo de una manera flexible.


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PREPARarse… antes de reunirse con los prometidos.

·        Para prepararse para su papel como padrinos, ustedes siguen el mismo proceso que los prometidos:

1.      Lean el libro...

2.      Escriban sus respuestas a todas las preguntas... Como ya están casados, contesten las preguntas pensando en su relación actual con su pareja.

3.      Después compartan sus respuestas por medio de un diálogo con su pareja.

·        En las buenas y para siempre menciona todos los temas y asuntos claves que las parejas necesitan “sacar a luz” y resolver antes de casarse. La meta del diálogo no consiste en ganar un debate sino comprenderse mutuamente y juntos decidir cómo aceptar sus diferencias. Por lo tanto…

·        Durante ~ o después de ~ su diálogo, será útil realzar con un marcador las preguntas o las secciones de texto de En las buenas y para siempre que les parezcan beneficiosas, para compartirlas con los prometidos. Durante sus reuniones con los prometidos no tendrán tiempo para cubrir todas las preguntas, por lo tanto, enfóquense en el texto y las preguntas que han realzado y después invítenles a compartir lo que a ellos les pareció más importante o de mayor reto.

·        Al tener más experiencia como padrinos, aprenderán a enfocarse en lo que necesitan los prometidos. Piensen en lo que ustedes comparten como “cebar la bomba” o, bien, como una “preparación”. Ustedes comparten sus historias/anécdotas para mostrarles a ellos cómo compartir. Cuando ellos se sientan cómodos para compartir con ustedes, entonces ustedes se pasarán mucho más tiempo escuchándoles a ellos que hablando sobre ustedes y sus experiencias.

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Aprender a utilizar los puntos fuertes de cada persona al planear sus sesiones con los prometidos:

·        Después de que usted y su pareja hayan terminado su propia “tarea” de En las buenas y para siempre y realzado el texto y las preguntas de enfoque para su reunión con los prometidos, decidan juntos cuáles experiencias personales les parezcan de mayor provecho para compartir con los prometidos. Al tener más experiencia como padrinos, esto se volverá más fácil. Es parecido al baile. Una persona guía y la otra sigue. Ambos tratamos de ser sensibles el uno con el otro.

·        Algunas parejas escriben una lista de temas y preguntas que esperan cubrir. Uno de los dos se hace responsable de cuidar la hora y toma la iniciativa de “seguir con el siguiente tema” o de decidir cuándo hace falta un descanso. Aunque dos horas o dos horas y media puedan parecer mucho tiempo, se sorprenderán de la rapidez con que se pasa el tiempo y porqué es tan importante que alguien se mantenga al tanto de la hora. 

·        Uno de ustedes tal vez sea más extrovertido y le sea más fácil iniciar una conversación. Si ambos son muy sociables, es importante refrenarse para asegurarse de que los prometidos tengan suficiente oportunidad de hablar.

·        Al tener más experiencia como padrinos, se sentirán más cómodos usando las “preguntas abiertas”, o sea, las preguntas que requieren una respuesta mayor que un simple “sí” o “no” (y recuerden que no existen respuestas “correctas” o “incorrectas” para las preguntas abiertas). Algunos ejemplos:

1.      Bueno… ¿qué parte de la tarea para esta noche les pareció más útil (o más interesante)?

2.      ¿Se sorprendieron al compartir sus respuestas?

3.      ¿Qué aprendieron sobre sí mismos al contestar las preguntas?

4.      ¿Qué nuevas comprensiones lograron uno con el otro (o con su familia)?

5.        ¿Qué les parece más fácil, “escuchar” a su pareja o “compartir” sus ideas / sentimientos personales?

·        Si uno de los dos lee mejor que el otro, quizá esa persona lea los pasajes de En las buenas y para siempre. Las Escrituras, especialmente las de San Pablo, pueden sonar poco elegantes si no se leen apropiadamente.

·         Mucha gente no tiene buenas habilidades de organización. La persona con este don probablemente sea mejor equipada para programar las reuniones con los prometidos. Él o ella tal vez también deba encargarse de la planificación que ustedes necesitarán hacer para prepararse para cada sesión con los prometidos.


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Decidir dónde reunirse.

·        Las sesiones se llevan a cabo en su hogar, generalmente en la cocina o el comedor o un estudio. Elijan lo que sea más cómodo para ustedes y que proporcione mayor privacidad de sus hijos para que puedan hablar francamente sobre temas personales  o íntimos.

·        El tener las sesiones en su hogar (en lugar de realizarlas en un salón de reuniones en la iglesia) tiene un propósito que quizá no sea aparente a los prometidos. Piensen en que su familia es la unidad más pequeña de la Iglesia. Ustedes están acogiendo calurosamente a los prometidos no solamente a su hogar familiar, sino también a la comunidad de su Iglesia. Algunos prometidos tienen tiempo alejados de la Iglesia. ¡Un ambiente acogedor en su hogar puede ser un factor muy importante en ayudarles a sentirse “como en casa” en la iglesia de ustedes! Cuando los padrinos desarrollan una buena relación con los prometidos, muchas veces ocurre que los prometidos — quienes tenían años de no haber asistido a la iglesia — comienzan a ir juntos a la iglesia los domingos.


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MINIMIZar las distracciones:

·        La razón más obvia de tener las reuniones con los prometidos en su casa es para permitirles ver y ser parte de una verdadera familia y matrimonio cristiano “en acción”. Su hogar es un salón de clase muy especial. Su casa debe estar lo más normal posible. NO se pasen el día limpiando como lo harían tal vez si su pastor viniera de visita por primera vez. Pero sí controlen las distracciones.

·        Bajen el volumen del timbre del teléfono para que no se escuche; permita que conteste la máquina durantes sus sesiones con los prometidos. Pídales aceptar que los celulares (de ustedes y de ellos) se apaguen durante las reuniones. Por cierto, dejen prendido el teléfono hasta que lleguen los prometidos, por si acaso llaman para pedir instrucciones sobre cómo llegar o para avisar que van a llegar tarde.

·        Apaguen su radio y su televisión.

·        Decidan qué hacer con sus mascotas — pueden distraer a algunas personas.

·        Explíqueles a sus niños que los prometidos son unas visitas muy importantes y que no quieren ser interrumpidos durante sus reuniones a menos que sea algo muy importante. O bien, programen las sesiones a horas cuando sus hijos estén fuera de casa, participando en alguna actividad. Por supuesto que habrán ocasiones en que un niño pequeño requiera atención, pero esto debe ser una excepción y no la regla. Si ocurre algo que requiere atención, por ejemplo, un niño enfermo, ¡eso se convierte en parte de la experiencia de preparación matrimonial!

·        Cuando fijan la fecha para una sesión, eviten eventos especiales (como por ejemplo, los juegos de fútbol americano en lunes) si alguien se distraería al tener que perderse el juego.

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Descansos y botanas

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La oración:

·        Las encuestas sobre matrimonios, llevadas a cabo por ambos católicos y protestantes, coinciden en confirmar que las parejas que se describen a sí mismos como “más contentos con su matrimonio” apuntan “orar como pareja” como uno de los factores críticos del éxito de su matrimonio. Las parejas que van a la iglesia juntos el domingo y oran como pareja en su hogar probablemente nunca vivan la tragedia de un divorcio. Por esto, el programa En las buenas y para siempre espera que los padrinos les enseñen a los prometidos cómo orar juntos para que el orar como pareja se convierta en una parte normal de sus vidas de casados. 

·        En el Apéndice B hay oraciones diseñadas para cada sesión. Los padrinos y los prometidos las pueden leer juntos, al inicio y al final de cada reunión. Están anotados los pasajes de las Escrituras para localizarlos más fácilmente en la Biblia, sin embargo, es muchísimo mejor leerlos directamente de la Biblia cuando se usen estas oraciones con los prometidos. O bien, pueden orar juntos espontáneamente, sin el uso de oraciones escritas o los pasajes de la Biblia. La manera en que decidan orar con los prometidos es decisión suya, ¡pero sí deben orar con ellos!

·        Aunque sí sea importante orar durante las sesiones, es aun más importante para su matrimonio aprender a orar como parte de su vida cotidiana y actividades diarias. Al planear cada sesión, hemos encontrado que todo marcha mejor si primero pasamos unos momentos juntos en oración. El orar juntos es una manera especial de invitar a Jesús a compartir nuestras vidas tan atareadas. También nos ayuda a sintonizarnos durante la preparación matrimonial. Les alentamos a que esto también forme parte de las sesiones preparativas de ustedes.

·        También decimos una corta oración juntos justo antes de que lleguen los prometidos. Es nuestra manera de invitar a Jesús a nuestras sesiones y a recordarnos que no estamos solos en nuestros esfuerzos por atender a los prometidos.

·        Han habido ocasiones en que justo antes de nuestra reunión con los prometidos no nos estábamos llevando muy bien. Quizá tuvimos un desacuerdo o simplemente estábamos irritados. Si esto ocurre, o mejor dicho, especialmente cuando esto ocurre, si tomamos, aunque sea unos cuantos minutos, para orar, hace una gran diferencia cuando nos reunimos con los prometidos.
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Lidiar con las preguntas

·        Los padrinos tienden a preocuparse por las preguntas que puedan hacer los prometidos. Recuerden que sólo hay tres tipos de preguntas. A continuación ofrecemos una guía sobre cómo manejar cada tipo.

  1. Pregunta informativa: Es una pregunta donde alguien desea información. Inspírense en sus propios conocimientos o experiencia para contestar este tipo de pregunta. Si no saben la respuesta, reconózcanlo y díganles que se tomarán el tiempo de encontrar una respuesta y decírsela después. Después de la sesión, comuníquense con su pastor u otros padrinos para consultarles.
  2. Pregunta aclaratoria: Alguien les pide que aclaren algo que dijeron. Eso es fácil — simplemente aclaren su respuesta al expresarla de otra manera hasta que la persona comprenda. (Noten que esto no significa que siempre estarán de acuerdo, pero cuando menos la otra persona comprenderá lo que están diciendo.)
  3. Pregunta retadora: Rara vez alguien hará una pregunta que rete o contradiga algo en el texto de En las buenas y para siempre o alguna experiencia que compartieron. Si esto ocurre, intenten detenerse y pensar antes de reaccionar. Generalmente, la persona les está poniendo a prueba para ver cómo van a reaccionar. En lugar de discutir con la persona, es mejor simplemente reconocer que tal vez él o ella vea algo de manera diferente debido a sus experiencias en la vida… y luego proseguir. Esto evita entrar en una lucha de poder. Si se sienten muy en desacuerdo con ustedes, probablemente no acepten lo que digan de todos modos.
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Programar las sesiones

·        Por lo general, se comunicarán con los prometidos por teléfono. Le llaman a UNO de ellos (quizá a su trabajo) y le preguntan cuándo pueden volver a llamar para hablar con AMBOS (si es posible). Tal vez vivan en unión libre, pero es mejor no suponer nada al respecto. En este momento, simplemente quieren ponerse de acuerdo en hablar con ambos para presentarse y para presentar a su pareja y para explicar lo que quieren que hagan ellos en preparación para la primera sesión en su hogar. [Cuando nosotros decimos “hablar con ambos”, tal vez tengan un solo teléfono, pero cuando menos están en el mismo cuarto y pueden turnarse para hablar con ambos.]

·        Durante esta conversación telefónica, pueden averiguar si han comenzado a estudiar En las buenas y para siempre. Pueden determinar con ellos para cuáles capítulos ellos y ustedes se prepararán para dialogar durante su primera reunión en su hogar. [Decimos esto con la suposición de que la pareja ya tenga En las buenas y para siempre. Si los prometidos no tienen sus libros, necesitarán encargarse de eso primero para que puedan prepararse para la primera reunión en su hogar.]

·        Pídanles que lean la página 7 de En las buenas y para siempre, la cual explica los tres pasos para utilizar el libro y también ofrece una agrupación sugerida de temas para cinco reuniones (generalmente se deja una semana entre una y otra reunión). Los tres pasos son los siguientes:

1 – Estudie los capítulos que quedaron en cubrir, por ejemplo: Capítulos 2 y 3.

2 – Escriban sus respuestas individuales a las preguntas al final de cada capítulo, directamente en el libro. Por eso cada persona necesita su propia copia de En las buenas y para siempre.

3 – Pasen tiempo compartiendo las respuestas escritas con su pareja por medio del diálogo. (Señalen la diferencia entre “diálogo” y “debate” en la página 7.)

·        Expliquen que esta “tarea” se tiene que terminar antes de venir a su casa porque la reunión en su hogar es para una discusión más a fondo del material estudiado. 

·        Ya que ninguno de ustedes sabe cuánto tiempo les tomará a los prometidos hacer la tarea, pídanles que les llamen después de terminar su tarea para programar una fecha y una hora para reunirse con ustedes. Ésta es una manera eficaz de asegurarse de que terminen su tarea antes de reunirse.

·        (Si pasa el tiempo y no tienen noticias suyas)… Es aceptable llamarles para preguntarles cómo están y cómo les va con la tarea. Pero denles tiempo para terminar la tarea antes de fijar una fecha para la reunión.

·        Después de la primera reunión, suponiendo que hicieron la tarea, tendrán una mejor idea de cuánto tiempo les tomará hacer la siguiente tarea y tal vez puedan programar la siguiente sesión con la comprensión de que se comunicarán unos días antes de la reunión para asegurarse de que hayan tenido suficiente tiempo para terminar su tarea. (Esto les dará la oportunidad de decirles que necesitan más tiempo para terminarla.) Una parte clave de la tarea es el diálogo y el acto de compartir sus respuestas, lo cual deben hacer después de escribir sus respuestas. Es mucho mejor fijar una fecha más tarde para la reunión que tratar de llevarla a cabo si no han tenido el tiempo suficiente para compartir y dialogar. 

·        Cuando programan las fechas para sus sesiones, sean específicos sobre la HORA en que esperan que lleguen a su casa y también acerca de la HORA en que esperan terminar la sesión. El fijar un límite firme de alrededor de 2 a 2 horas y media para la reunión es lo mejor para todos debido a las responsabilidades familiares y de trabajo que tienen tanto ustedes como los prometidos.

·        También infórmenles que “debido a las muchas cosas que todos tenemos que hacer, tal vez tengamos que programar de nuevo alguna reunión si surge alguna situación familiar o de trabajo. Si nosotros tenemos algún problema y necesitamos cambiar la fecha, les llamaremos… y si ustedes tienen algún problema con la fecha, llámennos”. Lo importante es evitar faltarse al respeto al simplemente no acudir a la reunión.

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La primera sesión

·        ¡Ya llegó la hora! Ya es la noche en que van a reunirse con los prometidos. Hasta ahorita, han hablado con ellos por teléfono o los han conocido en la iglesia, pero esta noche los cuatro comenzarán la preparación matrimonial. 

·        Prepárense para la llegada de la pareja: El asistir en la preparación matrimonial es algo muy importante y por lo tanto, es natural sentir un poco de ansiedad. Oren juntos por un rato mientras esperan a los prometidos. Tomen unos minutos para agarrarse las manos y decir una corta oración, reconociendo la presencia de Cristo, Quien les asistirá durante su tiempo con los prometidos.

·        Sean organizados: Asegúrense de que el cuarto que van a usar esté limpio y cómodo. Preparen sus notas y los libros En las buenas y para siempre y tengan plumas y papel disponibles. Preparen las bebidas y las botanas de antemano.

·        ¡La ansiedad es normal!  Traten de imaginarse a usted y a su pareja visitando la casa de otra pareja para hablar sobre su boda y matrimonio y para compartir detalles íntimos de sus vidas ¡con personas que apenas conocen! A cualquier pareja normal le intimida esta situación. Los prometidos que van a reunirse con ustedes realmente no los conocen, sin embargo, tienen que pasar por este proceso (por ser un requisito de la Iglesia) para casarse. ¡Seguramente se sentirán ansiosos! Además, tengan en cuenta todas las tareas diarias, distracciones y preocupaciones sobre el trabajo o la escuela que traen consigo. Aunque la mayoría de las parejas sientan entusiasmo por su boda, muchas veces uno de ellos o ambos sientan ciertas reservas con respecto a la utilidad de estas reuniones con unos padrinos. Tal vez hasta tengan la idea equivocada de que les toca a ustedes determinar si a ellos se les debe permitir casarse por la Iglesia.

·        Por lo mismo, es un gran reto para la pareja sonar su puerta esa primera noche.  ¡Denles una calurosa bienvenida! Salúdenles en la puerta, tal como saludarían a unas visitas muy especiales por primera vez. Preséntense y presenten a sus hijos y después guíenlos al lugar donde van a realizar la reunión. Después manden a sus niños a sus cuartos o acuéstenlos para que tengan privacidad ustedes y los prometidos. ¿Y ahora qué?

·        El comienzo. Ya que no conocen muy bien a la pareja, comiencen con una conversación sobre temas triviales. Prosigan con la charla hasta dirigir la conversación al libro de preparación matrimonial. No hay reglas fijas. Simplemente decidan sobre la marcha. Siguen unas preguntas comunes que nosotros hacemos para ayudar a “romper el hielo”.

o       ¿No tuvieron problemas para encontrar la casa? O: ¿Estuvieron claras nuestras instrucciones?

o       ¿Qué tal el tiempo? Hace tanto calor (o frío). O: Hoy día fue magnífico para la jardinería, etc.

o       ¿Qué han escuchado acerca de este programa?

·        Les damos información… tal como:

o       Cuánto dura cada reunión (2 – 2 1/2 horas).

o       Cuántas sesiones tendremos. Generalmente serán 5 ó 6. Eso lo decidiremos al trabajar con el libro.

o       Dónde está el baño.

o       Si ellos fuman – Explique cualquier preferencia que ustedes tengan sobre el fumar en su casa.

·        Háganles preguntas sobre ellos. Por ejemplo:

o       Dónde se conocieron.

 

o       Cuánto tiempo tienen juntos.

 

o       Qué les atrajo uno al otro.

 

·        Platiquen un poco acerca de ustedes:

o       Cuánto llevan de casados.

o       Dónde se conocieron.

o       Cuántos hijos tienen.

o       Cuánto tiempo llevan ayudando con la preparación matrimonial.

o        Porqué hacen este ministerio.

·        Hablen sobre la tarea con los prometidos:  Después de “romper el hielo”, enfoquen su atención en el libro de En las buenas y para siempre. Por cierto, estamos suponiendo que los prometidos trajeron sus libros. Si acaso se les olvidaron, necesitarán resolver eso inmediatamente. A menos que puedan ir a traerlos fácil y rápidamente, probablemente sea mejor pasar la primera sesión simplemente conociéndose mejor. Después, programen otra reunión... cuando puedan traer sus libros. Sin juzgar ni regañarlos, deben dejar bien claro que no se pueden realizar las sesiones si no han terminado sus tareas y si no traen sus libros.   

·        Añadan valor al proceso de la tarea al preguntar sobre sus experiencias de preparación: estudiar los capítulos (¿cuánto tiempo se tomó?), escribir sus respuestas individuales (¿fue fácil o difícil?), pasar tiempo compartiendo las respuestas escritas y hablando de la manera explicada en la página 7 (¿cómo les fue con el proceso de tratar de comprenderse en lugar de intentar probar quién tenía la respuesta correcta?). Señalen que el programa comienza de manera muy sencilla: la pareja comparte detalles sobre su niñez, su hogar, su vida familiar y las tradiciones que aprendieron de sus familias. Expliquen que al llegar a la tercera sesión, estarán tratando el tema de la comunicación y encaminándose hacia un nivel más íntimo de diálogo.
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·        Las cuatro reglas Les explicamos a todas las parejas que este programa está diseñado para respetar a los prometidos y lograr que las sesiones se lleven a cabo en un ambiente “seguro”, gracias a cuatro reglas muy importantes: (éstas se encuentran en el libro En las buenas y para siempre, Apéndice B, Ideas para los padrinos.) 

  1. Regla #1: Nuestra meta es alentarles a ustedes a ser la mejor pareja posible. ¡Nuestro propósito, o fin, no es hacer que se parezcan a nosotros!
  2. Regla #2: El derecho de pasar – Cada persona tiene el derecho de negarse a hablar sobre un tema específico. Esto reduce el factor de intimidación. Según nuestra experiencia, nadie jamás ha sentido la necesidad de negarse a hablar, pero al declarar esta regla, estamos mostrando nuestro respeto por los sentimientos y límites de cada persona.
  3. Regla #3: La confidencialidad – Lo que se comparte en este cuarto, se queda en este cuarto. Al decir esto, ¿qué ocurre si identifican asuntos sobre los cuales debe saber su pastor?  
    1. ¡Recuerden su tarea! Su tarea NO consiste en decidir si la pareja está lista para los retos del matrimonio cristiano. Tengan en mente que todos los prometidos para quienes ustedes van a funcionar como padrinos son “adultos”. Esto no significa que van a ser exitosos en cuanto a los retos del matrimonio cristiano, pero sí significa que tienen el derecho de aceptar esa responsabilidad. Su tarea consiste en “prepararlos”, o sea, alentarlos e intentar motivarlos a aprender las habilidades que necesitarán para lograr el éxito. 
    2. Cuando ustedes funcionan como padrinos, también es importante recordar que NO son terapeutas profesionales. Si acaso uno de ustedes realmente lo sea, es importante que haga a un lado su estado profesional cuando acepta funcionar junto con su pareja como padrino. Si una de las parejas con quienes se reúnen dice algo que le causa preocupación con respecto a la futura salud de su relación, pueden ofrecer su opinión y sugerir que estudien detenidamente el asunto, pero hasta allí llega su responsabilidad. No les toca a ustedes “arreglar” su situación y no es apropiado que informen al pastor sobre esta información (a escondidas de la pareja). Sin embargo, sí pueden recomendar que hablen con el pastor (u otro profesionista) acerca del asunto que les preocupa. En resumidas cuentas, es muy importante que cumplan con la Regla #3: “Lo que se comparte en este cuarto, se queda en este cuarto”.
    3. Sin embargo ~ después de decir todo esto ~ si la pareja comparte algo acerca de lo cual realmente les parece muy importante que tenga conocimiento el pastor, deben compartir sus pensamientos o preocupaciones con los prometidos y aconsejarles que “compartan esta información con su pastor porque realmente pensamos que él necesita saberla”. Después de hacer eso, concluye su responsabilidad — ustedes han hecho todo lo que pueden porque les han avisado a los prometidos sobre su responsabilidad como adultos de informar al pastor.
  4. Regla #4: Cuando terminamos nuestras sesiones, les enviamos de nuevo con su pastor. No juzgamos ni reportamos nada. Ése no es nuestro papel.   Recuerden cumplir siempre con estas cuatro reglas en todo momento para beneficiar sus sesiones de preparación matrimonial.

 

·        Es posible que para ahora (en esta primera noche) ya llevemos alrededor de una hora con la pareja y todavía no hemos dicho la oración para iniciar la sesión ni tampoco hemos comenzado a trabajar con los libros. Ocurre frecuentemente que pasemos la mitad de la primera noche presentándonos, aprendiendo un poco sobre la pareja y pasando sólo un poco de tiempo repasando el contenido de los libros. Les alentamos a seguir este ejemplo. No se apuren. Sus invitados se relajarán y disfrutarán más de toda la experiencia. 

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La introducción de la vela y la oración

·        En su libro hay una sección en el Apéndice B con oraciones específicas que usarán al inicio y al final de cada sesión (a menos que prefieran la oración espontánea). Estas oraciones siguen el tema de las sesiones e incluyen los pasajes de la Biblia. Estos textos están incluidos en el libro En las buenas y para siempre para que puedan identificarlos fácilmente, pero es mejor leer los pasajes directamente de la Biblia. Asegúrense de que su Biblia esté cerca y la página ya marcada.

·        Utilizar una vela durante el momento de la oración añade otro elemento maravilloso a la oración. Antes de la Oración para comenzar, pueden decir algo como: “Esta vela me recuerda que Jesús es la Luz de nuestras vidas. Esta noche nosotros queremos que esta vela nos recuerde que, como parejas cristianas, Dios nos llama a amarnos de una manera que brille y que afecte de manera positiva a otra gente”. [Nota: ¡En esta ocasión, el uso de “nosotros” incluye a los prometidos quienes se están preparando para cumplir con las responsabilidades de un matrimonio cristiano! Si es necesario, usen palabras adicionales para asegurarse que se entienda este punto.]

·        Después de terminar la Oración para comenzar, pueden apagar la vela (y después, inviten a los prometidos a encender la vela de nuevo antes de la Oración para terminar O pueden dejar que la vela se queme durante toda la sesión como un recordatorio de que Jesús está presente durante toda la sesión (no solamente durante la oración). Por supuesto que la agenda, no tan oculta, consiste en enseñarles a los prometidos los ritos de la oración para que los puedan llevar a cabo ellos mismos.   

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Diálogo / discusión con los prometidos

·        Durante sus sesiones con los prometidos, enfóquense en el material realzado y después invítenles a compartir el texto y las preguntas que les parecieron más importantes o más retadores. Querrán ayudar a los prometidos a:

o       Identificar cualquier pregunta o asunto sobre el cual tengan ideas diferentes. Su experiencia les ayudará a explicar la importancia de aprender a lidiar con las diferencias de una manera positiva y constructiva.

o       Además del texto de En las buenas y para siempre, querrán estudiar el documento llamado “Conceptos claves” (vayan al sitio web y después elijan Materiales gratuitos). Éste les será de utilidad para identificar temas o asuntos sobre los cuales tal vez simplemente no hayan meditado mucho los prometidos. Por ejemplo: aprender a dialogar sobre temas delicados como Dinero o la Planificación familiar o la Intimidad o la Oración como pareja.

·        Al tener más experiencia como padrinos, aumentarán sus habilidades para hacer “preguntas abiertas”, las cuales pueden alentar a los prometidos a compartir aun más que lo que escribieron en sus libros o compartieron anteriormente uno con el otro.

·        También comenzarán a darse cuenta de sus puntos fuertes y débiles por medio de dialogar y escuchar:

o       Tal vez se den cuenta de que uno de ellos tenga la tendencia de hablar “por” la otra persona (en lugar de darle tiempo a esa persona de hablar por sí mismo).

o       O tal vez se den cuenta de que uno o ambos no “escuchan” (sino que simplemente tratan de discutir su propio punto de vista).

Pueden sacar a luz estas observaciones con los prometidos y compartir sus propias experiencias — quizás dolorosas — sobre porqué es tan importante practicar buenas técnicas para escuchar en el matrimonio.

·        Nunca tendrán suficiente tiempo para tratar todas las preguntas durante su sesión con los prometidos. Por eso deben enfocarse en el texto y las preguntas que les parecen más importantes a ustedes y a ellos.
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Lidiar con retos imprevistos:

·        Los padrinos nuevos a veces se preocupan que los prometidos puedan sacar un tema o asunto ante el cual no sepan cómo reaccionar. Por ejemplo, ¿qué harían ustedes si se vieran en las siguientes situaciones?

o       Alguien menciona que hay un alcohólico en su familia.

o       Ella llora por algo que él dice o por la forma en que lo dice.

o       Uno le dice algo grosero o agresivo al otro: “¡Qué estupidez! No puedes creer eso”.

·        La mejor manera de lidiar con cualquier cosa que digan o hagan los prometidos es tener una comprensión muy clara de su papel como padrinos. Recuerden q